sábado, 20 de marzo de 2010

La reina Ginebra


Cada vez que leo cosas sobre ella, no admiro su belleza ni su rango. Admiro el profundo amor que le profesa Lanzarote, ese amor cortés. Es su vasallo y su amante, es una marioneta en sus manos, su voluntad es la de la reina y su razón de vivir, ella. Envidio a Ginebra, y me da lástima Arturo. Peo aún así ¿quién no quiere ser Ginebra, y tener alguien que te ama tanto como para humillarse por ti?

viernes, 1 de enero de 2010

~Vampiros~

Bueno, pues aquí estoy yo, con un blog. En este blog colgaré pensamientos, música, opiniones de libros y cosas interesantes (historias, artículos... lo que se me ocurra). Para empezar, voy a hablar de un tema que a mí, personalmente de resulta de lo más interesante(a mí y a muchas más personas): los vampiros. Cada uno tiene su propia versión del vampiro; a unos le gustan los modernos, a otros los clásicos y a otros una mezcla de los dos. Yo soy de éstas últimas.
No sé si lo sabéis, pero el vampiro no es un ser inventado ahora, ni hace uno o dos siglos. Ya en la Antigüedad había mitos e historias sobre vampiros, formaban parte del folclore de Egipto, Sumeria, Grecia, Mesopotamia incluso en las culturas indoamericanas. En Grecia, por ejemplo el Vrykolakas atacaba a su familia después de muerto. En el judaísmo está el mito de Lilith, primera esposa de Adán y según dicen al primera vampiro.

En la Edad Media también los campesinos se preocuparon por el vampirismo, así los suicidas o los que habían tenido una muerte especialmente violenta corrían el riesgo de convertirse en vampiros.

En la Edad Moderna ha habido dos personajes relacionados con el vampirismo. Son Vlad Tepes (s. XV) y Erzsébet Báthory (1560-1614). Ambos eran personas de rango alto, y muy crueles. A Vlad Tepes se le conocía por empalar a sus enemigos. Erzsébet ha pasado a la historia por bañarse en sangre de doncellas, torturarlas e incluso beber su sangre. Vlad Tepes fue en quien se inspiró Bram Stoker para crear a Drácula. Pero anterior fue Carmilla de Sheridan Le Fanu, la mujer vampiro inspirada de la condesa Báthory.

Los rasgos del vampiro han sido cogidos de Drácula mayormente: se alimentan de sangre humana, poseen colmillos, seducen a sus víctimas, intolerancia a objetos religiosos y al ajo, se debilitan a la luz del sol, no se reflejan en los espejos, pálidos...
Sin embargo, los vampiros de ahora parecen haber olvidado la mayoría de esos rasgos. En mi opinión, los vampiros clásicos eran mejores.